¡¡Cuidado que pincho!!


Hoy llevo puesto el traje de espinas. Ni siquiera sé por qué lo tengo puesto, creo que fue lo primero que cogí del armario. Con esta chaqueta la verdad es que no me siento mal del todo; al menos hasta que me percato de que la gente no se acerca a mí. ¿Por qué será? Quiero decir, sigo siendo yo, ¿no?; lo único que ha cambiado es lo que llevo puesto por encima, el traje de espinas, pero nada más...



Vale, es verdad, pincharse no es de agradecer. Quizás me la debería quitar. Además tampoco me sienta bien...¡uy, mierda! Resulta que se ha quedado pegada. Uf, pues no tengo muchas ganas de hacer el esfuerzo...mejor me lo dejo como está.



.........



Me siento solo. Nadie se ha acercado hoy. Bueno sí, una persona, pero al final salió corriendo al hospital, por una terrible hemorragia. Pero qué hago, si es que precisamente hoy no tengo la fuerza suficiente como para arrancarme la vestimenta, ya se irá aflojando.



Te veo venir. Con paso firme. Me das un poco de miedo, y mis espinas parecen crecer por momentos. Te paras ante mí. Me sueltas un guantazo, de los que doler no duelen, pero joden. Mis ojos parecen que se van a salir de sus respectivas cuencas. Mi cara es la de un desquiciado alucinando. "¡Despierta!" Me quitas el traje con toda tranquilidad y facilidad del mundo mundial. Me quedo flipándolo en colores. Se me escapa una sonrisa, al igual que a ti. Me muestras tu brazo y me sueltas:



"Enhebra, guapo", y nos vamos de aquí.

Absenta


Curiosa bebida de color naturaleza y posterior aspecto lechoso, pasando de una "fée verte" a una esencia "louchée". A momentos creo que según entra en mí, va depurando cualquier rastro de vida. Y cuando llega a su destino, un boom, que se reparte exponencialmente y que acaba impregnando a todo lo que me rodea. De una de las salpicaduras surge un pequeño conejo que me mira con incredulidad; va brotando del suelo y se va brincando hacia el rincón ensombrecido del bar. En las sombras, una pequeña luz surge del hocico de la criatura, que la mueve con energía. Una luz que se vuelve poco a poco cegadora y, con otra explosión, ésta más parecida a la de los fuegos artificiales, todo se ilumina en mil colores y una divina mujer llega de los cielos, revoloteando a mi alrededor. Beso explosivo el que me brinda, que me dispara directamente contra la pared de la calle. Postrado en ella, de mis pies brotan unos adoquines rojizos que me empiezan a marcar un camino. Evito negarme a la sugerencia, por lo que pueda pasar. Por el camino me encuentro con dos elefantes que me preguntan por la hora, "lo siento, no soy católico" le respondo. Alzan las trompas y su van por su camino. El camino de adoquines sanguinolentos se ha terminado y del suelo va efervesciendo una cama (que yo dataría de los años 50 del siglo XIX) y me va recogiendo con suavidad. ¡A volar por los cielos repletos de estrellas! Las sábanas me tapan y me dicen algo como "duerme, bonito". ¡Mmmmmmm, qué sueñito!

Abrázame

"Ven aquí" le dijo mientras extendía sus brazos, ofreciéndole un cobijo en donde siempre se sentiría segura. Y según se iba venciendo la distancia que les separaba, sus ojos se iban cerrando, como preparándose para captar toda la esencia de la energía que iba a recibir.

Sus brazos eran delgados, aniñados podríamos decir. Sin embargo, ella se sentía segura entre ellos. Nada podía pasarle mientras estuviese arropada por ellos. El mundo pasaba a su alrededor, con una velocidad distinta, y no sabía decir si era más rápido o más despacio.


"Shhhh, ya está, todo pasó, quédate tranquila"


Y, aunque parezca mentira, de sus ojos tan cerrados que ni un haz de luz podía llegar a pasar, una lágrima surgió y realizó el viaje de su vida: toda una fina mejilla, a la cual, le regaló un brillo onírico.


"¿Por qué lloras?" "De alegría"


Tras estos tres segundos de conversación, el abrazó continuó, más prolongado aún, más fuerte si cabe. Ella comprendió que, cuando el tiempo dejaba de existir a su lado, la felicidad se hacía un hueco en su corazón; y, con el fuego que siempre le acompañaba, calentaba todas las salas, haciendo que el invierno que justo acaba de pasar no tuviera más efecto sobre ella. Mientras tanto, una sonrisa se abrió paso por el pecho que la protegía.

Marioneta


MusicPlaylist
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Y con el inicio de la música, mi brazo comienza a elevarse, poquito a poco. Mi cabeza queda embobada ante la movilidad de mis extremidades; y mis piernas, hasta ahora inertes, comienzan a bailar...Extraños hilos invisible hacen que de la nada surjan gestos, emociones y danzas. No soy dueño de lo que hago, me dejo llevar por la extraña fuerza que en principio debería estar justo encima mía, que me maneja con tan sólo dos manos y unos movimientos coordinados y suaves. Soy tu marioneta. No tengo voluntad...¿o tal vez sí? Dejo que tu extraño poder me regale la vida que me falta. Antes estaba relegado a un cajón enmohecido, cubierto de polvo...ahora, tú me otorgas la vida y los únicos hilos son los que me llevan a ti...ordenados, finos, tensos...pero divinos. Acepto que no soy más que tu muñeco, que nunca llegaré a más. Pero lo cierto es que, a pesar de todo, eso me hace feliz, porque conmigo comienzas a ser tú, a exponer tus fantasías, tus cuentos ocultos y consigo, incluso desde lo inanimado de mi ser, llegar a tus pensamientos más profundos, captar una fotografía del momento y transformar tus emociones en mis movimientos.

Warmness

La luz rompe por la ventana con visillos de una edad pasada. Me despierta de un letargo algo intranquilo. Antes de ver nada, me doy cuenta, gracias a tu calor, que mi cuerpo está enmarañado al tuyo. Por fortuna, seguimos teniendo esa sagrada incompetencia para separarnos. Te pego a mí, bien cerca. Cuando las yemas de mis dedos comienzan a degustarte, una pequeña guitarra acústica, de cálida melodía, comienza a brotar por ensoñación en mi mente. ya empiezo a sentirme despierto. Te giras con los ojos cerrados, buscando un abrazo eterno. Sigues dormida. Te miro. Sonries. Me pillaste. "Buenos dias". "Buenos dias". Una caricia por tu rostro. Un disfrute continuo. Lo que he vivido no me importa. Lo que hayas vivido no es de mi incumbencia. Tú eres lo único que quiero conocer. Vuelves a cerrar los ojos. Nuestros cuerpos comienzan a bailar. Me regalas tu espalda. Lo tomo como invitación para descubrir el sabor de tu cuello, que cada mañana varía y me envuelve en imágenes de distintos lugares del mundo: España, India, Italia, Suráfrica, Argentina...Contigo viajo sin moverme. Si tengo dudas, ya no las hay. Si tengo miedo, desaparece. Si tengo frio, tu me das tu calor. Dejo de necesitar a tu lado. Y sin darme cuenta, ya te estoy haciendo el amor. Hoy eres mia, vuelvo a sentirte y por momentos pienso y comprendo que vivamos y suframos tanto por estos sentimientos. Porque aunque me lo plantee, nunca podré deshacerme de la hermosa telaraña que cada día vas tejiendo, con delicadeza, pero firme. hoy sólo sé hacerte el amor.

DeathVon llama a tu puerta

Ding dooong

"¡Voy!"...Unos segundos más tardes, al abrir la puerta de casa, me encuentro con dos mujeres muy bien vestidas, que portan un pequeño ejemplar en sus manos sobre si "hay vida después de la muerte" y una sonrisa de manufactura psicótica. Justo en ese momento, me doy asco a mí mismo por darme cuenta de que abrí la puerta exclusivamente por el hecho de que iban arregladas (cosa que no suelo hacer cuando alguien desaliñado me pide dinero, sin ninguna excusa religiosa). Antes de que soltasen su preparado discurso, y como este show ya lo he vivido, las despacho diciendo "que no estamos interesados, gracias". Una de ellas sigue manteniendo una sonrisa que me llega a asustar (y seguro que por dentro tiene un ente que le corroe diciendo: "este cabrón no me va ni dejar hablar"). Así que, en un último esfuerzo de captar mi atención, me suelta una daga envenenada: "Pero todos hemos perdido a alguien..." Mi cara en ese momento resumía todo lo que pensaba ("¡Qué zorra!, ¡por dónde ataca!"). Sigo manteniendo una sonrisa de cortesía y le respondo: "Sí, por supuesto, pero no compartimos ideología, lo siento". Su risa sigue inmutable, acepta que no podrá hacer nada conmigo, y se van. Cierro la puerta y me pregunto: "¿Habrá vida después de la muerte?,¿nacemos de nuevo o algo?"

IPod Touch 4

Las nuevas canciones (algunas me encantan!!)

1. Amparanoia - Killed me
2. Begines y Veneno - Ana no está
3. El Combo Linga - Tanguillo del munipa
4. Miranda - El Profe
5. O'funk'illo - En el campito
6. Tonino Carotone - Me cago en el amor
7. Aterciopelados - Mañana
8. Chet Baker - But not for me
9. Dieguito el Cigala - Dos Gardenias
10. Pornophonique - Sad Robot

Proximidad

Me gusta cómo suena la tierra seca según voy caminando. Sólo hay un silencio que se rompe al crujido de cada uno de mis pasos. Entre crujido y crujido, pensamientos. Todos ellos encaminados a ti. ¿Cuándo llegaré? ¿Cuándo llegaré a ti?

Estoy tan cerca, que hasta soy capaz de sentir tu aliento rompiendo frente a mis labios; tan cerca que tu calor entra en mi, por mis poros y me abraza; tan cerca que perdí la capacidad de indetificar qué nos separa: donde yo empiezo tú acabas, donde yo acabo tú empiezas; estoy tan cerca...pero todavía no te toco. Mi corazón va a explotar. Mi respiración es entrecortada...vete de mí, pero no te alejes, quiero verte caminar. Si subo por tu tobillo comienzo a marearme, puede ser que sea demasiada altura para mí. Aún así, este mareo es sensacional...

Si no te tengo, te deseo en la distancia; si estás cerca prefiero que te vayas, porque sufro al no tocarte...Este sufrimiento es tan adictivo. Se te mete tan adentro, sin saber cómo ni cuándo. Sólo notas que está dentro de ti, creciendo creciendo creciendo, ocupando todo tu ser. Inspiro, y él inspira conmigo.

Ya no soy yo. Mañana tú liberarás al chico que un día quisiste, comenzará en el momento en el que por fin moldee tu cuerpo. Tu cuerpo dibujará el puente entre las sábanas con el que tanto soñé despierto. Hoy estoy muy cerca de ti, mañana ya estaré instalado en tu corazón.

Absurdo, pero real


Hoy quisiera escribir a partir de un diálogo totalmente absurdo que guarda mucho, mucho, pero que mucho; y que nadie podría llegar a entender si no conociera el contexto.


Persona X: "Persona Y, parece que hoy llueve seguro, ¿no?"

Persona Y: ".....Cómete una gamba"


Aclarar en primera instancia, que la persona X, al mismo tiempo que suelta la frase, hace un gesto de empinar el codo. Estas dos frases esconden una realidad social, un contexto, sentimientos, una vida completa...Existe, además, un personaje Z, fuera de la conversación pero al que sin duda se hace referencia. Los personajes Z e Y son un matrimonio desde hace muchos años. El personaje Z, alcohólico empedernido, presenta como hobby apalear a su cerebro a base de una ingesta continua de líquido V (y aquí aclaramos: vino); y pasa las horas analizando y criticando cada movimiento, gesto u opinión del personaje Y. Éste último vive en una resignación constante frente a la actitud del personaje Z, y no tiene nada más que decir que "cómete una gamba" (tras unos segundos pensando sobré qué iba a responder). Deja que "llueva" si ha de "llover", yo sólo quiero "mi gamba", cerrar los ojos, los oídos y la boca. Y es que cuando el cura pregutnaba eso de lo de "...en la salud y en la ENFERMEDAD, en la riqueza y en la POBREZA hasta que la MUERTE os separe?", pues quedaba grabado a fuego en la mentalidad pueblerina. Así que la única solución para que la tortura acabe es la muerte. Mientras tanto, yo, me como la gamba.

un, dos,...tres

Antiguamente decían que el corazón suponía el lugar de residencia del espíritu, de ahí que tengamos imágenes de Jesús abriendo su corazón, mostrando su verdadero yo. De este modo encontramos expresiones como "abrir el corazón a alguien" o "con el corazón en la mano". Si esto es así, ahora mismo yo podría decir sin lugar a dudas, que "tengo el corazón partido". Contrariamente a lo que la gente puede llegar a suponer, mi corazón no está partido por la falta de una amor no correspondido, sino todo lo contrario. Amo a dos mujeres a la vez. Algunos me califican de cabrón y otros realzan la suerte que tengo...pero ninguno tiene idea del sufrimiento que padezco. Ambas me aportan trocitos de alma que se complementan con mi ser. Una me da la paz que tanto busqué, que tanto anhelé. La otra me regala una pasión que había olvidado en mis tiempos de veinteañero. No soy capaz de renunciar a ninguna, y sin embargo tengo que hacerlo. Me agobia la idea de elegir porque sé que perderé parte de mi alma, pero ninguna se merece lo que les estoy haciendo. Si el amor es sufrimiento, y al estar enamorado no se come, no se duerme y sólo se piensa en la persona amada, entonces ahora mismo yo sufro el coble, duermo la mitad y no como nada. Me encuentro aferrado a una situación que me va a matar poco a poco, pero, a pesar de todo, no quiero dejarla ir. ¿Quién me puede comprender? ¿Quién me puede decir qué hacer? Haga lo que haga, perderé a mi amada...Siento el corazón oprimido, sin oxígeno. De pequeño me enseñaron a amar sólo a una pesona, y por eso mi cerebro y mi corazón no se entienden, no se comprenden...Hoy en día, dicen que el alma reside en el cerebro, si esto es así, tengo el cerebro partido...

Tu silueta a carboncillo

Hoy he pintado tu cuerpo en carboncillo. Hace dias que tu simple presencia me gritaba en silencio: "soy arte, soy tu musa". El simple boceto ya supone lo más bello que jamás podré dibujar. En un primer instante peco de mortal, y tu figura no es para mí objetividad, sino más bien un preciado regalo que observar, anhelando que el tiempo pase lento, lento, muy lento. Balanceo suavemente mi cabeza, para estudiarte mejor. Lo difícil no es dibujarte, sino más bien conocerte, ver quién eres. El dibujo será mucho más real si consigo entenderte. Hoy estás desnuda ante mí mucho más que lo puramente físico. Veo tus defectos que te hacen perfecta. El primer trazado acaricia tu mejilla y se dirige a un pelo largo y enmarañado, que muy delicadamente te recogiste al principio de la sesión. Le sigue ahora una pequeña curva, que marca tu cuello, acompañada de otra más larga y que representa tu eterna espalda. Juego de luces y sombras que acaban por ir resolviendo el puzzle que deseaba crear. Mis manos tiznadas por el carboncillo, te dibuja en un papel cortado de forma impetuosa, como se están volviendo mis trazados ahora. Te estoy haciendo el amor sin tocarte, y soy el hombre más feliz del mundo. Trazo, difumino, borro para crear brillos...no puedo parar. Me estás transformando como nunca antes. El carboncillo se está acabando, desapareciendo poco a poco, hasta que al final solo dibujo con mis manos. Irremediablemente, el lienzo pasó del papel a tu cuerpo. No uso más carboncillo, mis manos tienen suficiente. Hoy no digas nada; dibujo tus labios y los cierro con mis dedos. Entrégate a mí, regálame todo tu ser.

Con-fusión

Quisiera poder no pensar tanto, pero no puedo evitarlo. Quisiera poder salir ileso de lo que se me viene encima; pero cómo puedo hacerlo si no tengo ni la más mínima idea de lo que vendrá después. Ando a gatas en una oscuridad que me asusta.

En mi tormenta de pensamientos sin sentido, encuentro pesquisas de deseos innegables. Hoy mi cuerpo quisiera ser el libro escrito en braile que leas con tus dedos. Anhelo tu olor, tu esencia. ¿Qué siento? Hace mucho tiempo que dejé de sentir lo que es amar de verdad. Por supuesto he querido a todas las mujeres que pasaron por mi vida, con las que compartí casa, cama, noche o cena. Pero no he vuelto a sentir lo mismo desde la primera vez. A veces creo que estoy oxidado en sentimientos. Luego desecho la idea por improbable (porque todavía lloro por tonterías). ¿Ya no sé amar? ¿Es posible que el engaño del primer amor me haga pensar que el amor es engaño, y por eso no soy capaz de entregarme?


Tan sólo quiero que me seas sincera, que te abras a mí sin que te dé miedo. Pero cómo puedo pedirte eso si ni siquiera yo me puedo escuchar a mí mismo.


¿En qué momento me clavaste el aguijón venenoso? ¿En qué momento me sentí preso de ti, sin tener por qué? Es posible que sea tu cuerpo el que me llama con voz de sirena (no lo dudaría), pero si sólo quiero estar a tu lado, ¿qué tiene que ver tu cuerpo con todo esto?


Todos son enigmas, que intento descubrir con un esfuerzo futil a través de más preguntas, más incógnitas que se suman a la ecuación. Debo simplificar, pero no sé hacerlo.


Sólo quiero estar a tu lado. Hablarte. Desnudarte. Acariciarte. Dormir abrazado a ti como si fuese la última noche. En esta confusión constante, la única verdad es que mi cuerpo pide estar fusionado al tuyo. Y a pesar de todo, no sé lo que siento.

Campo de cenizas




MusicPlaylist



En el alba, el campo de batalla se había convertido ya en pura ceniza, cementerio de cuerpos mutilados. Los pocos supervivientes a tan sangrienta contienda parecían vivir a cámara lenta, sin percatarse de todo lo que había pasado, sin darse cuenta de quiénes habían caido. Ya no oían los quejidos agonizantes de los que se debatían entre la vida y la muerte, de los que luchaban desesperada e inúltimente por permanecer en esta vida, que ya no tenía nada más que ofrecerles. El cielo seguía brillando con un color azul puro, pero la tierra ahora estaba teñida de rojo y una neblina grisácea emanaba del suelo, mostrando lo inerte que se había vuelto la zona de repente.

Los ojos de los caballeros "no-tan-victorosos-como-pensaban" escudriñaban el paisaje infernal, con tal agotamiento, que no sentían alegría ni dolor, nada, no sentían nada. Quizás ya hubiesen perdido todas sus emociones en el fragor de la batalla. ¿Qué importa ahora? El último caballero arrodillado, alza una de sus piernas y la utiliza como palanca corporal para erguirse. La espada le pesa demasiado como para poder levantarla. La arrastra, va dejando una línea serpenteante que evita los hombres que yacen inertes. Lo ve. Está postrado contra uno de los pocos árboles que se mantienen en pie. Su mirada está perdida. Presenta una herida cuya gravedad es patente por el manantial bermellón que brota entre su mano, la cual parece que intenta sujetar unas vísceras que inexorablemente afloran del cuerpo atravesado.


El tiempo pasa lento, la respipración es pausada, recuperando toda la energía perdida para un último movimiento. Los pies van arrastrando. Los caballeros quedan uno delante del otro, uno erguido, el otro semitumbado. Sólo están ellos en el cuadro. Se miran, entienden la situación. El hombre mayor se percata de que, quien fue su discípulo, acabará con su vida. Alza una mano sucia y manchada de sangre. Suplica. Pero no por piedad, no por prolongar el sufrimiento. El discípulo, respira hondo. Alza su espada con dos brazos que piden terminar. Un silencio, una sonrisa cómplice. El veterano cierra los ojos. El discípulo grita y blande su espada.


Las siluetas de los hombres lo dicen todo. Uno muestra una espada atravesada, muerto. El otro está arrodillado junto a él. No para de llorar. Las lágrimas recorren una cara sucia inexpresiva aún en su sufrimiento. Él también está muerto, muerto en vida. El viento de tierras lejanas acaricia la cara, entregándole el perdón. Pero él no lo puede escuchar, no lo quiere aceptar. Las llamas de fuegos aislados se extiguen. La lluvia comienza a limpiar.

Tu cuello de miel

Ya son las 9 en el bar de telas árabes, lámparas de fuego, música bossanova, pufs de cuero y mojitos refrescantes. Un sin fin de gotas brotan, como manantiales, de las paredes del cristal de mi vaso. Las gotas que comienzan a caer por éste último me sugiere la idea de jugar con ellas. Si bien es verdad que disfruto de todo lo que me ofrece este negocio de dueños casi tan jóvenes como yo, es la decadencia de tu cuello de miel lo que me recuerda el por qué estoy aquí. Mientras yo analizo con ojos pentrantes el misterio de tu piel, tu estás absorta recreándote en la pequeña discusión que mantienen dos amigos en la misma sala en la que nos encontramos nosotros. Recojo las gotas del vaso helado de mojito con mi dedo corazón. La traslado de un frio cristal inerte a la ladera incandescente de pendiente extrema que comienza justo por debajo del lóbulo de la oreja. Tú reaccionas por sorpresa con una sonrisa que me regala felicidad; luego cierro tus ojos y con ello sabes que quiero que sientas lo que te acabo de entregar. La gota es mi lengua. Ésta va recorriendo cada poro de tu dulce piel, tú vas siguiendo el camino con especial interés y la sonrisa de complicidad se torna más erótica. Tu cuello semigirado es exultante, infernal. De algún modo mágico, la gota no se convierte en vapor y sigue bajando, a pesar de lo ardiente de tu cuerpo ahora. El resto del bar resulta indiferente a nuestro juego amoroso: el camarero sigue sirviendo, aquel hombre está pensando de manera dañina con un whisky en la mano derecha y un cigarro en la otra (que sujeta una cabeza pesada), aquellos jóvenes que comienzan a tontear y sonreirse con especial nerviosismo, unos amigos que hacía tiempo que no se veían no paran de reirse y golpetearse la espalda unos a otros (como para reforzar una fraternidad que se mantiene a pesar de la distancia)... La gota rompió su forma esférica perfecta para ser más bien la continuidad de muchas partículas acuosas que generan un haz. Ya ha atrevesado la zona media del esternocleidomastoideo (qué palabra más fea para una zona tan cargada de pasión), es entonces cuando tu boca se entreabre y de ella surge una palabra invisible, un sentimiento hecho aire, que apresuradamente quiero rescatar...y llega a tu clavícula, marcada, única, el fin. Mi mano derecha acaricia tu cara, que la acepta aún con los ojos cerrados. Mis labios buscan ahora los tuyos, con suavidad, así voy guardando dentro de mí aquello que hiciste aire. Con mi dedo índice de la mano izquierda, mientras sigo besándote, voy recorriendo lentamente el camino marcado por la gota de agua: el mismo camino que más tarde, a solas y desnudos, recorreré con mis labios, con mi lengua, con pasión.

IPod Touch3

Ala, aquí viene ya la última remesa musical:

1. The White Stripes - Seven Nation Army
2. Simian - La Breeze
3. Nubla - Malquerida (nueva versión)
4. Muchachito Bombo Infierno - Siempre que quiera
5. Chambao - Voces
6. Daniel Licht - Epilogue (BSO Dexter)
7. Estrella Morente - Nostalgia
8. Los Piratas - Dime que me quieres

Disfrútenlo!!